Cierto día alguien me preguntó:

¿Qué harías si supieras que hoy, cuando termine el día, vas a morir?

Pregunta fuerte si las hay, pensé.

¿Cuántos de nosotros se anima a reflexionar sobre ese tema sin desviar la mirada o sentir que un escalofríos recorre la espalda?

El miedo a la muerte (o a dejar de existir) es el que se encarga de catapultar el concepto de la mismísima no existencia. Lo convierte en tabú, en un "de eso no se habla", "piensa en otra cosa, eres jóven y tienes una vida por delante".

¿La tienes?
Si, claro. Pero no por ser joven... (Tema aparte, ahora no nos desviemos).

Volvamos a la pregunta ¿Qué harías si supieras que hoy, cuando termine el día, vas a morir?

Si has visto la película "Antes de partir" seguramente te emocionaste cada vez que los protagonistas (que sabían que pronto morirían) tachaban de la lista de asignaturas pendientes, el deseo que iban cumpliendo.

No sólo pasa en las películas. Te apuesto que esa pregunta puesta ante tus ojos, lo primero que te hace hacer es ir a buscar papel para hacer una lista.

Bien. Esta es la mía.

Si supiera que hoy moriría al terminar el día...

1. Me levantaría de la cama a las 6 am (o antes) agradeciendo el nuevo día (como lo hago siempre) pero con más vigor.

2. Meditaria en silencio hasta que amanezca (como lo hago siempre) pero con más concentración.

3. Iría a caminar a la estación de trenes, con el perro si quiere (como lo hago siempre) pero con más disfrute.

4. Desayunaria mate y fruta con quien comparte mis días a diario (como lo hago siempre) pero con más Presencia.

5. Empezaría mi jornada laboral. La que elijo a diario (como lo hago siempre) pero con más dedicación.

6. Crearía el almuerzo, porque para mi es un arte (como lo hago siempre) pero con más amor.

7. Iría por unos minutos renovadores.. Meditaria de nuevo y leería los 5 renglones del libro que esté en la mesa de luz, hasta quedar dormida.

8. Me entregaría a la versatilidad del día (compras, pacientes, tareas pendientes, mate de por medio, idear la comida).

9. Miraría la hora y caería en la cuenta de que ya está acabando el día...

10. Me prepararia para dormir. Agradeciendo, perdonando y amando la vida.

Dicen por ahí que la muerte es el pequeño sueño de un espíritu que es eterno. Quizás eso explica la particularidad de mi lista.

Mi lista se parece mas a la película "El día de la marmota". No tiene nada extraordinario para quien la lea. Es extraordinariamente maravillosa para mi. Porque resume todo lo que elijo a diario, sin importar si me vaya o no a morir.

No por tener los días contados es que puse que haría las cosas mejor, sino porque es el desafío que me propongo a diario el de ser la mejor versión de mi misma.

¿Comer un chocolate?
¿Visitar a un ser querido?
¿irme de viaje?
¿Tirarme de un paracaídas?

... emmm. No.

Porque al chocolate lo como cuando lo deseo. A mis seres queridos los visito cuando co-creamos el momento. De viaje me voy en cuanto un destino me llama y el paracaídas... no está en mente.

En resumen, haría lo mismo de siempre, en conciencia y coherencia con quien soy.

¿Y al cerrar los ojos? ¿Qué haría al cerrar los ojos?

Me entregaría al sueño profundo para ir, como todas las noches, a vivir la aventura que me proponga la próxima experiencia. Porque NO HAY MUERTE, sólo distintas formas de existencia.

Y tu ¿llevas la vida que eliges? ¿O hay cosas que solo se están robando tu tiempo?

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