- Un día un niño me preguntó: "¿Qué harías si fueses Dios?"

- No lo se- respondí yo. - Debería pensarlo ¿Qué harías tu?-

- Jugaría a las formas.. - me respondió

- ¿Cómo seria eso?- Pregunte yo.

A lo que él me respondió:

Sería la sonrisa de un niño.
El canto de un colibrí.
Las miradas de quienes guardan secretos.
El mar, los peces, el arrecife.
Un jardín.
Seria una taza de té y las manos que lo sostienen en una tarde de invierno.
Sería esa tarde, ese invierno.
Me convertiría en primavera, en nubes pasajeras y en el rugido de un león.
También sería el león y luego la Gacela.  
Sería cometa y la fuerza que lo empuja.
El pelaje de un tigre.
Los pétalos de las magnolias.
El corazón de un águila.
Una gota de lluvia.
Las monedas del mendigo y las monedas del millonario.
Sería pan. Sería trigo.
Hombre. Niña. También mujer. 
Me convertiría en los rincones de quien busca un momento de silencio.
Y una suave brisa en la noche de verano.
Sería una noche  estrellada en la mismísima eternidad y nunca dejaría de ser el soplo de quienes buscan amor.

Jugaría a la forma porque, aún siendo la vida, es sólo a través de la forma que puedo ser capaz de sentirla.

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