¿Cuántas veces te encontraste a ti mismo lleno de entusiasmo por ejecutar tus ideas y luego permitiste que las dudas opacaran tu felicidad?

La duda es el acérrimo enemigo de la realización, puesto que la realización requiere de movimiento y la duda, paraliza.

Las ideas genuinas nacen de los deseos del corazón. Estos deseos siempre son puros y claros. Sin embargo, al momento de pasar a la acción, suelen teñirse de dudas de todo tipo.

Cuando has tomado la decisión de hacer sólo aquello que puede traerte felicidad, eligiendo servir a tu conciencia y a nadie más, hay una duda que suele presentarse más frecuentemente que otras...

¿Cómo se que es el Ser quien se expresa y no mi ego?

Estas señales te ayudarán a darte cuenta:

1. Tus emociones están en calma.

Si cuando aparece un deseo estabas pensando, por ejemplo, en "como vengarte de ese traidor" o en cualquier otra cosa que involucre un sentimiento de ira, venganza, rencor, enojo, etc. NO es un deseo de tu corazón.

Si estás experimentando ansiedad, preocupación, miedo, rabia, tristeza o cualquier otro sentimiento que no sea armonioso, lo que desees en ese momento, tampoco será un deseo de tu corazón.

En ambos casos estás ante caprichos del ego.

Ahora bien, si todo tu ser está en calma, si te serenas y conectas con los gratos momentos que te proporciona vivir en el ahora, ten por seguro que los deseos de tu corazón se empezarán a sentir.

2. Tu mente está despejada

Si estás pensando en pagar las cuentas, te preocupa demasiado el futuro o estás reviviendo constantemente los recuerdos de tu pasado, no estás creando un suelo fértil para que tus deseos se transformen en ideas claras de lo que puedes hacer.

Calma la mente, medita, respira profundo y verás que cuando los pensamientos cesan, las ideas erróneas simplemente se disuelven y las acertadas empiezan a aparecer.

3. Tienes la certeza de que estás haciendo lo correcto

Quizás eso que deseas te genere cierta adrenalina, te lleve a sentir esos "nervios" de lo nuevo o te genere cierta inseguridad.

Calma. Todo terreno desconocido nos puede provocar eso y no es una mala señal.

¿Cómo corroboras si estás en lo cierto?

Si cada vez que te calmas tu deseo persiste y tienes la certeza de que aunque no veas completamente el resultado es el camino que debes transitar, adelante.

Tu deseo es la señal que es por ahí por donde hay que continuar.

Te veo en los comentarios! Siempre es una alegría poder leerte 🙂

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